La escena parece sacada de una película de terror… pero de las que dan risa. En plena noche de Halloween, una familia disfrazada —el papá de calabaza, una niña de brujita y otro pequeño de fantasma— llega a un porche decorado en Estados Unidos, donde un tazón rebosante de dulces luce un cartelito que dice «Take One!» («¡Agarra uno!»). Y justo al lado, sentado e inmóvil en una mecedora, está «Jason», con su clásica máscara de hockey. Todos asumieron lo mismo: es un muñeco más de la decoración.

El problema vino cuando la brujita estiró la mano para tomar su dulce: el «muñeco» giró la cabeza y se le acercó. Lo que siguió fue una estampida en toda regla: gritos, los niños corriendo sin mirar atrás y el papá, que venía tan tranquilo detrás, acabó metido entre los arbustos del jardín.

Al final se descubre la broma: era una persona disfrazada, que se quita la máscara entre risas. El video, grabado por la cámara del timbre de la casa, circula en redes sociales en plena noche de brujas y acumula miles de reacciones de usuarios que se debaten entre la risa y la confesión de que ellos también habrían salido corriendo.

¿Y tú, qué habrías hecho? ¿Huir como el papá… o agarrar el dulce primero? Déjalo en los comentarios.