Urda (Toledo) despidió este sábado a las víctimas del accidente ferroviario del miércoles con una misa funeral en su iglesia parroquial, que se quedó pequeña para acoger a los asistentes: además de las autoridades, decenas de vecinos acudieron a la ceremonia y quienes no pudieron entrar la siguieron desde fuera, visiblemente emocionados. El arzobispo de Toledo, Francisco Cerro Chaves, pidió a la sociedad no olvidar la tragedia y exhortó a aprender «a cuidar más la vida». El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, pidió que todos los españoles se unan en torno al dolor por las víctimas. El balance confirmado por la autoridad judicial es de 69 fallecidos, y 34 heridos continúan ingresados en hospitales de Castilla-La Mancha.

El accidente se produjo el miércoles hacia las 8:53 de la mañana, cuando un tren AVE de Renfe que cubría la ruta Madrid-Sevilla colisionó por alcance con un tren de Iryo que permanecía detenido en la vía en las proximidades de Urda. Minutos antes, hacia las 8:30, se había producido un fallo en el sistema de seguridad LZB que provocó la parada automática de varios trenes en el tramo. Fuentes del Gobierno citadas por varios medios apuntan a una posible orden errónea desde el centro de control de Adif, pero la causa no está confirmada: investigan el juzgado de Orgaz y la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios. Entre las víctimas mortales se encuentra la exministra de Empleo Fátima Báñez, despedida el viernes en Huelva.

La tragedia desató un intenso debate político en la última jornada del luto oficial decretado por el Gobierno. El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, pidió la dimisión del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y del ministro de Transportes, Óscar Puente, y el PP criticó que el ministro busque un «cabeza de turco» a quien responsabilizar. Frente Amplio, a través de Ada Colau y Emilio Delgado, exigió la renuncia de Puente como «un primer paso imprescindible» para afrontar un debate serio sobre el sistema ferroviario.

Por ahora, Sánchez mantiene su confianza en Puente, que comparecerá a petición propia el martes 3 de noviembre ante la Diputación Permanente del Congreso. El sindicato de maquinistas Semaf reclamó medidas urgentes para impedir que los trenes reanuden la circulación con marcha normal cuando haya más de un tren en el mismo cantón y fallen los sistemas de seguridad. En la zona cero del accidente, las grúas trabajan este sábado sobre los trenes siniestrados y ha comenzado la recogida de pertenencias de las víctimas.