Rusia y Ucrania se cruzaron una de las noches de ataques aéreos más intensas de la guerra. El Ministerio de Defensa ruso informó que sus defensas «interceptaron y destruyeron» 616 drones ucranianos de ala fija entre las 20:00 del viernes 23 y las 08:00 de este sábado, sobre más de 20 regiones, entre ellas Moscú, la península de Crimea y Tartaristán, y las aguas de los mares Negro y de Azov.

En la ciudad rusa de Oriol, un ataque con misiles atribuido a las Fuerzas Armadas de Ucrania dejó al menos tres muertos y ocho heridos, informaron las autoridades locales. El gobernador de la región, Andréi Klichkov, dijo que se emplearon «misiles fabricados en los países de la OTAN», que el bombardeo alcanzó una planta del distrito de Sovetski, provocó un incendio ya extinguido y que los cuerpos de las víctimas fueron recuperados entre los escombros, según un mensaje recogido por la agencia rusa Interfax.

En la Crimea ocupada por Moscú se impusieron restricciones al suministro de electricidad y agua. El jefe de la administración instalada por el Kremlin, Serguéi Aksiónov, atribuyó los cortes a «un incidente ocurrido en las principales redes eléctricas fuera de nuestra región, provocado por un ataque enemigo con un dron», escribió en Telegram. Autoridades locales rusas también reportaron daños en infraestructura industrial en Toliatti, a orillas del Volga.

Por su parte, la Fuerza Aérea de Ucrania informó que Rusia lanzó al menos 126 drones contra territorio ucraniano durante la misma noche y que sus defensas derribaron 101, con dos heridos reportados en Kiev. Ninguna de las cifras de ambos bandos ha podido ser verificada de forma independiente.