El Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) denunció el fallecimiento de dos personas privadas de libertad que padecían enfermedades graves y permanecían bajo custodia del Estado, en hechos registrados en los estados Táchira y Bolívar. Rendy Ramón Ladera Araujo murió el 26 de octubre en el Hospital Central de San Cristóbal; estaba recluido en el Centro Penitenciario de Occidente I (CPO I), conocido como la cárcel de Santa Ana, y, de acuerdo con la información recibida por la organización, padecía leucemia. Un día después, el 27 de octubre, Ildelfonzo Gil falleció en los calabozos policiales de Guaiparo, en Puerto Ordaz, a causa de un cáncer avanzado en el rostro.
El caso de Gil generó especial preocupación en la organización de derechos humanos: el detenido permanecía en prisión preventiva, sin condena, y su defensa había solicitado en reiteradas oportunidades una medida humanitaria de arresto domiciliario debido a la gravedad de su enfermedad. Según el OVP, las solicitudes fueron negadas y, tras su muerte, apareció una boleta judicial que acordaba la medida, fechada el mismo 27 de octubre.
El director del OVP, Humberto Prado, exigió investigaciones inmediatas, exhaustivas e imparciales para determinar si existieron retrasos u omisiones en la atención médica que comprometieran la vida de ambos hombres, y pidió la intervención de las autoridades judiciales y del Ministerio Público. La organización recordó además que en la cárcel de Santa Ana se han documentado otros fallecimientos durante 2026, entre ellos los de Francisco Orellano, en mayo, y Yonny José Bastidas Briceño, en junio.
El OVP alertó también sobre el hacinamiento en ambos centros: en Santa Ana permanecen más de 1.300 personas recluidas en instalaciones con capacidad para 800, mientras que los calabozos de Guaiparo albergan a aproximadamente 850 detenidos pese a haber sido concebidos para un máximo de 100 personas. La ONG instó a identificar a los detenidos con enfermedades graves, crónicas o terminales, garantizarles atención especializada y evaluar sin demora las medidas humanitarias correspondientes.