Ha pasado un año y cuatro meses, pero hay un nombre que Villa de Cura no quiere olvidar: Oriannys Juvenais Rivas Hernández.
Tenía 26 años, era contadora pública y el 4 de junio de 2025 salió para cobrar un dinero que le debían. Nunca regresó.
Su familia denunció su desaparición y el CICPC inició la búsqueda. Tres días después, los investigadores llegaron hasta una vivienda de la calle La Arenera, en la comunidad Emmanuel de Villa de Cura. Allí encontraron a una mujer y a un adolescente de 17 años. Las pesquisas llevaron a revisar el inmueble y ocurrió el terrible hallazgo: el cuerpo de Oriannys estaba oculto debajo de una cama y presentaba signos de estrangulamiento.
Según la investigación divulgada por el CICPC, Jhonathan de Jesús Aláez Cortez y el adolescente habrían participado directamente en el estrangulamiento, presuntamente para evitar pagarle una deuda. Jhonathan huyó y permaneció prófugo durante aproximadamente 15 días, hasta ser capturado en Maracay.
Una tercera persona, Ariadna Desirée Flores Parra, pareja de Jhonathan y vinculada a la vivienda donde encontraron el cuerpo, también fue detenida. Medios locales la señalaron como presunta cómplice; sin embargo, su responsabilidad definitiva debe establecerse judicialmente y su proceso continúa, según la información suministrada por la familia.
¿Dónde está el caso hoy?
De acuerdo con la documentación entregada a Primicia Informativa TV, el adolescente ya recibió una sanción de siete años, que terminaría de cumplir el 7 de junio de 2031.
Mientras tanto, Jhonathan admitió los hechos y fue condenado a 23 años de prisión el 31 de agosto de 2026. Pero su defensa apeló esa decisión y la Corte de Apelaciones admitió el recurso, por lo que el proceso judicial continúa.
Ha transcurrido más de un año y la familia reconoce el trabajo realizado: el CICPC investigó y logró las capturas; el Ministerio Público llevó el caso ante la justicia y los tribunales han venido tomando sus decisiones.
Pero todavía existe un clamor: que el caso llegue hasta sus últimas consecuencias y que cada persona cuya responsabilidad sea demostrada reciba la sanción establecida por la ley.
Porque para una madre, para una hermana y para toda una comunidad, el paso del tiempo no significa olvido.
Oriannys Rivas tenía apenas 26 años. Hoy volvemos a contar su historia para que su nombre permanezca presente y para seguir preguntando: ¿habrá justicia definitiva para Oriannys?
Primicia Informativa TV seguirá pendiente de este caso.