El expresidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, se declararon no culpables de los nuevos cargos de conspiración para cometer tortura que les imputa la Fiscalía de Estados Unidos, durante una audiencia celebrada este jueves 15 de octubre en la Corte Federal del Distrito Sur de Nueva York, en Manhattan, ante el juez Alvin K. Hellerstein.

La nueva acusación, presentada el pasado 8 de octubre, imputa a ambos el presunto delito de conspiración para cometer tortura y extendió a Flores el cargo de conspiración para narcoterrorismo, que hasta ahora pesaba únicamente sobre Maduro. Según la Fiscalía, Maduro habría supervisado personalmente un sistema de represión contra decenas de presos que incluía golpizas, asfixia y descargas eléctricas, además de amenazas contra familiares de los detenidos; entre las presuntas víctimas figuran tres ciudadanos estadounidenses.

Maduro compareció con grilletes en los tobillos y, a través de un intérprete, calificó los señalamientos como «falsas acusaciones». Flores, por su parte, se declaró «completamente inocente» ante el juez: «No soy culpable», afirmó. Ese mismo 8 de octubre, el juez Hellerstein había negado a Flores la libertad bajo fianza y el arresto domiciliario que pedía su defensa alegando su estado de salud.

Ambos permanecen detenidos en Nueva York desde enero, cuando fueron capturados en Caracas y trasladados a Estados Unidos, y ya se habían declarado no culpables de los cargos originales de narcotráfico alegando inmunidad. En la audiencia, el juez aceptó posponer dos semanas el inicio del juicio, que quedó reprogramado para el 14 de junio de 2027, y fijó la próxima audiencia para el 17 de diciembre de este año, cuando se debatirá el alegato de inmunidad de la defensa.

Con reportes de NTN24, Prensa Latina y Radio Líder. Video: Primicia Informativa TV.