El lunes 26 de octubre de 2026, hombres armados irrumpieron en un local comercial de la parroquia Eloy Alfaro, en Manta, provincia de Manabí, con la intención de secuestrar a una joven de 26 años, hija del propietario del negocio. Los atacantes exigían USD 200.000 a cambio de su liberación.

En medio del ataque se desató una balacera y resultaron heridas una madre y su pequeña hija. Luciana, de apenas 3 años, recibió un impacto de bala en la cabeza. La niña estaba con su madre en el lugar equivocado, a la hora equivocada: no era el objetivo de nadie.

«Perdón, Luciana: tenías 3 añitos y una bala perdida en un secuestro te apagó la vida».

La pequeña luchó por sobrevivir durante tres días, pero murió la noche del jueves 29 de octubre en una clínica del sector Los Esteros, en Manta. Su madre también resultó herida en el ataque.

El miércoles 28 de octubre, la Unidad Nacional Antisecuestros y Extorsión (UNASE) rescató con vida a la joven secuestrada, el objetivo del ataque que terminó cobrando la vida de la niña.

Por el caso hay tres detenidos, señalados como presuntos responsables del secuestro y del ataque: Kevin Muentes Tejena, Carlos Contreras Contreras y Ronald Vélez Santacruz. Los tres permanecen a órdenes de la justicia ecuatoriana mientras avanza el proceso.

Manta y todo Ecuador lloran a Luciana, una niña de 3 años cuya única culpa fue estar con su madre en el lugar equivocado.