Un jet privado Learjet 60, matrícula N722BD, se estrelló este domingo contra un vecindario de casas móviles de Greenacres, en el condado de Palm Beach, Florida, con nueve personas a bordo. El accidente ocurrió hacia las 12:50 del mediodía, hora del Este, cerca de la intersección de Military Trail y la Décima Avenida Norte, en la zona de Cresthaven. La aeronave había despegado del aeropuerto Austin-Bergstrom, en Texas, con destino al aeropuerto de North Eleuthera, en las Bahamas.

Según los datos de seguimiento del vuelo, el jet cayó en picada desde su altitud de crucero, de unos 34.000 pies, en un descenso de más de 9.000 metros por minuto que duró apenas unos 72 segundos. En la caída rozó un árbol, derribó cables eléctricos y se estrelló contra al menos una casa móvil, dejando un cráter, incendios y escombros por todo el vecindario, en una escena que los bomberos del condado clasificaron como un incidente de víctimas masivas.

El secretario de Transporte de Estados Unidos, Sean Duffy, confirmó que murieron las nueve personas que viajaban a bordo. Hasta las 4:00 de la tarde, hora del Este, las autoridades no habían confirmado víctimas entre los residentes en tierra ni habían divulgado las identidades de los fallecidos. La Oficina del Sheriff del condado de Palm Beach (PBSO) cerró Military Trail en ambos sentidos, entre Cresthaven Boulevard y la Décima Avenida Norte, mientras los equipos de rescate trabajan en la escena.

El avión, registrado a nombre de la empresa LR60271 LLC, de Wilmington, Delaware, quedó destruido. La Administración Federal de Aviación (FAA) y la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) investigan lo ocurrido; la NTSB lidera la pesquisa y, por ahora, la causa del desplome se desconoce. Es una noticia en desarrollo y esta nota se actualizará cuando las autoridades ofrezcan nuevos datos.

ACTUALIZACIÓN — 1 de noviembre de 2026, 6:45 p. m.

Ante las versiones que circulan en redes sociales poniendo en duda el accidente, Primicia Informativa TV verificó los registros: Flightradar24 documentó el vuelo completo del Learjet 60, matrícula N722BD, desde Austin, Texas, hasta su último dato a 8.750 pies sobre la zona de Greenacres, tras una caída en picada de más de 32.000 pies por minuto, minutos después de cruzar una celda de tormenta. En el audio de la torre de control que circula públicamente se escucha al piloto decir «We're out of time» poco antes del impacto.

El Palm Beach Post reportó que, hasta la noche del domingo, no existe ningún indicio de que el avión haya sido derribado, pese a las teorías que circularon por la cercanía de Mar-a-Lago y el espacio aéreo restringido durante la visita presidencial. Un testigo en el lugar describió que el jet bajó tan rápido que parecía un cohete o un dron, origen de la confusión. La NTSB lidera la investigación; las víctimas aún no han sido identificadas oficialmente y no se han confirmado fallecidos en tierra.

ACTUALIZACIÓN — 1 de noviembre de 2026, 10:55 p. m.: la grabación de la torre y el momento de la caída

La grabación de las comunicaciones con la torre de control, difundida por LiveATC, permite reconstruir los últimos minutos del vuelo. En el video que acompaña esta actualización se escucha el audio original en inglés, con su traducción al español: la tripulación reportó hielo ligero y turbulencia moderada a 35.000 pies y pidió autorización para subir a 37.000 pies por la precipitación que estaba atravesando.

Poco después, el piloto declaró «Mayday» mientras descendía a 10.000 pies por minuto, reportó una condición de sobrevelocidad con un descenso de 20.000 pies por minuto y alcanzó a decir: «Nos vamos a estrellar contra el suelo» («We're going to crash into the ground»). Tras esa transmisión, la torre siguió llamando al Learjet 60 sin obtener respuesta.

El Learjet 60 N722BD cayendo en picada sobre Military Trail, en Greenacres, Florida, captado por la cámara de un conductor

Los nueve ocupantes del avión murieron. Sus identidades aún no han sido reveladas oficialmente y la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) continúa investigando las causas del accidente.

ACTUALIZACIÓN — 2 de noviembre de 2026: identificada la copiloto

Nathalia Gadelha Filgueiras en la cabina de un jet, mostrando su certificado, con su credencial de FlightSafety

La familia de Nathalia Gadelha Filgueiras, de 20 años, la identificó como la copiloto del Learjet 60. Su madre, Camila, y su padrastro, Thiago Corteleti, lo confirmaron al New York Post, y el Palm Beach Post lo recoge en su cobertura de este lunes. Nathalia creció en el condado de Palm Beach y se hizo conocida en 2023, cuando obtuvo su licencia de piloto privado a los 17 años —antes incluso que la de conducir— siendo estudiante de West Boca Raton High School; su sueño declarado era convertirse en piloto profesional.

Según su padrastro, acumulaba 1.300 horas de vuelo, llevaba nueve meses trabajando como piloto comercial y cumpliría 21 años en enero. Se graduó de la escuela de vuelo American Flyers. Las autoridades todavía no han publicado oficialmente los nombres de las nueve víctimas; la NTSB continúa la investigación y se espera información nueva de los investigadores en el transcurso de este lunes.

ACTUALIZACIÓN — 2 de noviembre de 2026: identificadas las víctimas

Adam Robinson y su esposa Helen Sharp, víctimas del jet estrellado en Greenacres, Florida

Las familias de los siete pasajeros publicaron un comunicado conjunto identificándolos: Adam Robinson, empresario tecnológico de Austin y fundador de Retention.com y RB2B; su esposa Helen Sharp, de 40 años; sus dos hijos pequeños, Emma y Charlie; la niñera de los niños, Anita Maria Cetina; y la pareja de amigos Rachael Reed y Charmi Fehr. «Con el corazón roto, nuestras familias comparten que…», comienza el comunicado, en el que agradecen a rescatistas e investigadores y piden privacidad. La tripulación también fue identificada por sus familias: el capitán Jeff Gregory, de 55 años, y la copiloto Nathalia Gadelha Filgueiras, de 20. Hasta esta tarde, ninguna autoridad —ni el Médico Forense de Palm Beach ni la NTSB— había publicado la lista oficial de nombres. La NTSB informó hoy que hay evidencia de que el avión comenzó a desintegrarse antes del impacto y que el clima es un foco principal de la investigación.