La Guardia Revolucionaria iraní informó de que otro superpetrolero, con más de dos millones de barriles de crudo a bordo, sufrió una fuerte explosión tras chocar con una mina naval en el estrecho de Ormuz, con lo que ascendió a seis el número de petroleros que sufrieron incidentes durante la jornada del viernes, según recoge la agencia EFE. En un comunicado publicado a última hora del viernes por la agencia Tasnim, el cuerpo militar iraní señaló que el buque intentó salir del estrecho por una ruta meridional «no autorizada» sin atender las advertencias por radio de su Armada y que «sufrió una fuerte explosión tras chocar con una mina y quedó ardiendo en llamas».

Previamente, la Guardia Revolucionaria y la Armada del Ejército iraní habían informado de incidentes con otros cinco petroleros que quedaron inmovilizados durante el viernes cuando intentaban transitar por rutas que Teherán considera no autorizadas, tres de ellos afectados por minas navales. Las fuerzas iraníes no precisaron las banderas de los buques ni informaron de posibles víctimas, y aseguraron que los petroleros habían apagado sus sistemas de navegación y posicionamiento. Según las cifras difundidas por las autoridades iraníes, en las últimas tres semanas se han reportado al menos 25 incidentes con embarcaciones, la mayoría atribuidos por Teherán a minas navales.

La versión iraní no ha podido ser confirmada de forma independiente. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, acusó la semana pasada a Irán de inventar este tipo de reportes, y el Comando Central estadounidense (Centcom) aseguró el miércoles que el estrecho de Ormuz había sido despejado de minas, mientras Washington trata de restablecer el tránsito marítimo por una ruta cercana a Omán que Teherán considera irregular.

Irán mantiene restringido el tránsito por el estrecho desde el inicio de la guerra lanzada por Estados Unidos e Israel hace ocho meses, y utiliza el paso como medida de presión contra Washington: antes del conflicto, por Ormuz se transportaba alrededor del 20 % del petróleo crudo mundial, por lo que cualquier escalada en la zona repercute de inmediato en los mercados energéticos.