Un movimiento político haitiano leyó en un acto público una carta abierta dirigida al presidente de El Salvador, Nayib Bukele, a propósito de su decisión de enviar soldados a Haití. El mensaje, difundido por La Latina Radio, le pide ayuda para acabar con las pandillas, pero le hace una advertencia directa: el obstáculo no está solo en las bandas.

«Presidente Nayib Bukele: queremos recordarle que sus primeros enemigos no son los bandidos, sino los dirigentes que los sostienen».

La carta sostiene que desde hace más de cinco años Haití atraviesa una situación dramática, con miles de civiles muertos —entre ellos niños, personas mayores y mujeres embarazadas— y familias enteras durmiendo en las calles tras perder sus hogares. El plazo coincide con el magnicidio del presidente Jovenel Moïse, asesinado el 7 de julio de 2021: desde entonces las bandas armadas llegaron a controlar la mayor parte de Puerto Príncipe, según Naciones Unidas.

Según la denuncia, las armas que las bandas usan contra la población entran por las aduanas, los puertos y las fronteras del país. «¿A quién le corresponde controlar estos espacios? La respuesta es el Estado», plantea la carta, que acusa además el nombramiento de personas cercanas a las bandas dentro de la administración pública para facilitarles recursos con los que financiar sus actividades, en un país que no celebra elecciones desde 2016. El Panel de Expertos de la ONU ha documentado en sus informes vínculos persistentes entre actores políticos, fuerzas de seguridad y las bandas haitianas.

La carta recuerda también a las fuerzas de Kenia, que encabezaron la misión internacional de seguridad desplegada en 2024 y perdieron a varios de sus integrantes en Haití —el primer oficial keniano de la misión murió el 23 de febrero de 2025 durante una operación en Artibonite—. Según el texto leído, el gobierno haitiano «ni siquiera escribió una sola vez» al gobierno de Kenia para expresarle sus condolencias, una afirmación de la carta que no cuenta con confirmación independiente.

El mensaje llega mientras en Haití continúa la búsqueda de los cuatro técnicos salvadoreños desaparecidos el 18 de octubre en Croix-des-Bouquets, cuya desaparición la propia carta menciona, y mientras el despliegue de soldados enviado por Bukele opera desde una base en Tabarre. El gobierno haitiano clasifica esa desaparición como un secuestro y no hay confirmación oficial sobre la vida o la muerte de los cuatro técnicos.