El vuelo FZ1073 de Flydubai, un Boeing 737 MAX 8 (matrícula A6-FKF), despegó de Dubái este miércoles a las 7:05 de la mañana, hora local, rumbo a Tel Aviv con cerca de 180 personas a bordo, la mayoría israelíes. A las 2 horas y 16 minutos de vuelo, a 34.000 pies de altura, la aeronave inició un descenso brusco y declaró emergencia: primero el código 7700 y minutos después el 7500, el que se usa para reportar interferencia ilícita. El avión giró 180 grados y aterrizó de emergencia en Tabuk, Arabia Saudita, a las 9:45 de la mañana, hora local.

El capitán herido fue identificado por medios israelíes y estadounidenses como Smit Machchhar, piloto indio, excomandante senior e instructor de la aerolínea SpiceJet, en Flydubai desde 2022, con unas 9.750 horas de vuelo en Boeing 737. Recibió varias puñaladas; su estado es grave pero estable, según la Embajada de la India en Riad. El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, lo llamó "un verdadero héroe". La aerolínea, sin embargo, no ha confirmado oficialmente su nombre.

Según relató Netanyahu, un pasajero y un miembro de la tripulación lograron entrar a la cabina y someter al agresor, mientras otros pilotos que viajaban como relevo a bordo —entre ellos un británico— ayudaron a estabilizar y aterrizar la aeronave. Los dos pilotos fueron hospitalizados en Tabuk; ningún pasajero resultó herido y todos fueron repatriados a Tel Aviv en un avión de reemplazo. Israel envió cazas a escoltar el avión como medida de precaución.

Lo que sigue sin confirmarse: la identidad del primer oficial, el presunto agresor, no ha sido divulgada por ninguna autoridad ni por ningún medio de prestigio; solo funcionarios israelíes anónimos lo describen como de nacionalidad omaní, con menos de un año en la aerolínea. El motivo sigue abierto: mientras el ministro de Defensa israelí habla de un "intento de ataque terrorista", otra versión especializada apunta a un posible intento de suicidio del copiloto. Ninguna investigación ha concluido nada. Flydubai solo reconoce "un altercado en la cabina", de motivos desconocidos, y suspendió todos sus vuelos hacia y desde Israel mientras se investiga.

Comentario de Primicia Informativa TV: este hecho tiene que sentar un precedente ante los organismos internacionales y las agencias que controlan el tráfico aéreo: la capacidad psicológica y psiquiátrica de quienes manejan un avión —el piloto, el copiloto, la tripulación— debe evaluarse de forma constante y rigurosa. No se puede tomar a la ligera quién está al mando de un avión.