Miriam Cruz Alpuche y su nieta Ariana Scarlett Velázquez, de 12 años, desaparecieron el lunes 19 de octubre tras salir a atender ganado en un predio familiar de la Ribera Tanchichal, en el municipio de Ostuacán, Chiapas. Tras días de búsqueda con participación de familiares y pobladores, el cuerpo de Miriam fue localizado el miércoles 21 junto a un arroyo y el de la niña el viernes 23.
La Fiscalía General del Estado de Chiapas informó que las necropsias revelaron muertes violentas: Miriam falleció a causa de una herida punzocortante en el cuello y Ariana por estrangulamiento, con traumatismo craneoencefálico severo y lesiones de defensa; la menor también fue víctima de agresión sexual. El fiscal general, Jorge Luis Llaven Abarca, atribuyó el doble feminicidio a una presunta venganza personal, posiblemente vinculada a un conflicto por ganado vacuno.
Como presuntos responsables fueron detenidos Armando «N», alias «El Melo», y Andrés «N», alias «El Cera», este último con antecedentes penales por robo con violencia en 2023. Según la Fiscalía, ambos habrían seguido a las víctimas hasta el lugar donde cometieron el crimen, en la zona de la comunidad Xochimilco Viejo.
La noche del sábado 24 de octubre, alrededor de las 19:00 horas, habitantes de Ostuacán irrumpieron en los separos de la Presidencia Municipal, sacaron por la fuerza a los dos detenidos y los agredieron. Andrés «N» murió durante el linchamiento, mientras que Armando «N» fue rescatado con lesiones por las fuerzas de seguridad desplegadas en la zona.
El gobernador de Chiapas, Eduardo Ramírez, llamó a la población a no hacer justicia por mano propia y advirtió sobre las consecuencias legales. La Fiscalía abrió una carpeta de investigación por el homicidio ocurrido durante el linchamiento y anunció que solicitará la pena máxima de 100 años de prisión para el detenido sobreviviente. Activistas denuncian que en Chiapas se han registrado al menos 50 feminicidios en lo que va de 2026. Fuentes: Fiscalía General del Estado de Chiapas, Sipse, BI Noticias y El Maya.