Moussa Diawara, de 57 años, vivió 25 años en Texas, sin antecedentes penales, casado y con dos hijos ciudadanos estadounidenses, trabajando como conductor de Uber cerca de Houston.

En 2012 un juez de inmigración ordenó que NO podía ser deportado a su natal Mali porque probablemente sería perseguido allí tras convertirse al cristianismo.

El 11 de julio ICE lo detuvo y el 31 de julio lo deportó a Ghana, un país que nunca había visitado; según contó a 60 Minutes de CBS, días después funcionarios ghaneses lo obligaron a volar a Mali, escapó con ayuda de camioneros y hoy vive escondido en un tercer país.

La investigación de 60 Minutes, emitida este domingo, encontró que 17 de 19 deportados a Ghana dijeron haber sido enviados después, contra su voluntad, a los países que los jueces habían vetado.

Este lunes ICE respondió furioso en X: dijo que Diawara tenía orden final de deportación y cuestionó su credibilidad. El DHS sostiene que Ghana dio garantías diplomáticas de seguridad. ¿Quién crees que dice la verdad en este caso?