Daniel Erving tenía 18 años, era estudiante de último año de secundaria y un destacado nadador. El 13 de abril de 2026 desapareció tras saltar desde un puente ferroviario al lago Ray Hubbard, en Rowlett, Texas, junto a otros dos adolescentes. Su cuerpo fue recuperado cuatro días después, cerca de Paddle Point.
Meses después, la Policía arrestó a Lucas Roper, de 19 años, y a un menor de 16, acusados de manipulación de evidencia física, un delito grave. Según los investigadores, los adolescentes habrían desechado la ropa de Daniel, arrojado su teléfono celular desde un vehículo en movimiento y borrado mensajes, sin llamar nunca al 911 para pedir ayuda. Un gran jurado del condado de Dallas ya acusó formalmente a Roper por este cargo.
Aunque el médico forense determinó que la muerte fue un ahogamiento accidental, la familia no acepta esa conclusión. "Quiero justicia para mi hijo", ha dicho su madre, Tameca Erving, quien asegura que tuvo que investigar por su cuenta, tocando puertas y pidiendo videos a los vecinos. El abogado de la familia, Sean Daredia, plantea la pregunta que recorre todo el caso: si fue un accidente, ¿por qué esconder la ropa y borrar los mensajes?
La familia, acompañada por simpatizantes y organizaciones de derechos civiles, se ha concentrado frente al Departamento de Policía de Rowlett para exigir transparencia, una investigación exhaustiva y que la Fiscalía presente el caso ante un gran jurado para evaluar cargos de homicidio. Su hermana, Mackenzie Erving, recuerda que Daniel soñaba con servir en el ejército de Estados Unidos.
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