La oposición fiscal quedó plasmada en un memorando presentado ante la Corte del Distrito Sur de Nueva York, donde la defensa de Flores había solicitado el 10 de septiembre su traslado a una residencia privada en la ciudad, con guardias armados las 24 horas, pulsera de localización electrónica, visitas restringidas y llamadas intervenidas.
Los fiscales argumentan que ninguna condición de fianza garantizaría su comparecencia: citan sus recursos, sus conexiones internacionales y la gravedad de los cargos que enfrenta. Además, advierten que su entorno podría intimidar a testigos en Venezuela y en el extranjero. Flores enfrenta una condena mínima de 40 años de prisión.
La defensa sostiene que el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, donde permanece recluida, no reúne las condiciones para atender sus problemas cardíacos. Flores, de 69 años, habría sufrido un posible infarto leve en julio, según sus abogados.
Tanto Flores como Maduro fueron detenidos el 3 de enero por fuerzas especiales estadounidenses y trasladados a Nueva York. Enfrentan cargos federales por narcotráfico, lavado de dinero y corrupción. Ambos se declararon inocentes.
El dato clave: el juez federal Alvin K. Hellerstein aún no ha tomado una decisión. La audiencia sobre la solicitud de arresto domiciliario está prevista para el 8 de octubre.
Primicia Informativa TV seguirá pendiente de la decisión del juez.
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