En una grabación difundida el 31 de octubre, el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, se dirigió a las pandillas de Haití y aseguró que los pandilleros que durante años fueron el terror de ese país hoy han cambiado de actitud frente a la operación salvadoreña.
Bukele afirmó que los pandilleros se creían intocables y se creían los dueños de las calles, hasta que decidieron desafiar a un Estado que estaba dispuesto a defender a sus ciudadanos.
El mandatario pidió mirar lo que pasó en El Salvador: hubo una época en la que las familias tenían miedo de salir de sus casas, porque las pandillas controlaban territorios y sembraban terror en las comunidades. Hoy, señaló, muchos de sus integrantes están bajo arresto y enfrentan a la justicia.
Y advirtió que ahora resulta que en Haití aparecen grupos criminales creyendo que pueden desafiar la autoridad del Estado, el mismo desafío que, según su mensaje, las pandillas salvadoreñas pagaron con la cárcel.
El mensaje llega en medio del despliegue de efectivos salvadoreños en Haití, enviados para rescatar a los militares de ese país retenidos tras una emboscada el 18 de octubre, mientras continúa la búsqueda de los cuatro salvadoreños desaparecidos en esa operación.