Tenía 19 años en 1991… y Alabama lo ejecuta el 5 de noviembre. Michael Shannon Taylor, de 54 años, morirá por inyección letal por el asesinato en 1991 de Ivan y Lucille Moore, un matrimonio de Gadsden al que conocía y que lo había dejado entrar a su casa a usar el teléfono.
Taylor, que estaba ausente sin permiso de la Marina, confesó el crimen, cometido durante un robo, y un jurado lo condenó a muerte en 1993. El caso llega a su fecha fatal con una controversia enorme: Alabama obtuvo la orden para ejecutarlo por hipoxia de nitrógeno, pero un tribunal federal declaró ese método contrario a la Constitución y el estado cambió de golpe a la inyección letal, un método que Taylor nunca eligió; la Corte Suprema estatal se negó, sin explicar por qué, a resolver si ese cambio es siquiera legal.
Sus defensores piden clemencia y recuerdan que tenía 19 años, una edad en la que, dice la ciencia, el cerebro aún no termina de madurar. Fuente: Gadsden Times. ¿Debe ejecutarse a alguien por un crimen cometido a los 19 años, 35 años después?