La acampada por la crisis de la vivienda en la Puerta del Sol de Madrid cumple este lunes su tercer día, con unas 350 tiendas de campaña instaladas en la plaza, según reportes de medios españoles.
La protesta comenzó de forma espontánea el sábado, al finalizar una manifestación por la vivienda que reunió a unos 25.000 asistentes. El Sindicato de Inquilinas de Madrid convocó entonces a acampar en Sol para exigir la aprobación del denominado “decreto Maricarmen”.
El nombre de la norma rinde homenaje a Maricarmen, una mujer de 87 años desahuciada tras siete décadas viviendo en su casa del distrito de Retiro, cuyo caso se convirtió en símbolo de la crisis habitacional. La propia Maricarmen instó al presidente Pedro Sánchez a sacar adelante la norma: “Quiero que lo que me ha pasado a mí sirva para que la gente luche y se cambien las leyes injustas”.
Entre las exigencias del sindicato figuran la renovación automática de los contratos de alquiler para que pasen a ser indefinidos, medidas estructurales para frenar los desahucios, la congelación de las actualizaciones del IPC en los precios del alquiler y una reforma de la Ley de Arrendamientos Urbanos.
Pedro Sánchez confirmó este domingo, durante un acto en Getafe, que el Ejecutivo trabaja “contrarreloj” para llevar el decreto al Consejo de Ministros del martes, y pidió a los partidos un último esfuerzo para lograr su convalidación parlamentaria. El ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, reconoció que será “un lunes muy largo” de negociaciones.
Las diferencias, sin embargo, continúan abiertas: Sumar advirtió que no aceptará cualquier texto y reclama medidas contra los grandes inversores inmobiliarios, mientras Junts se muestra dispuesto a respaldar una regulación dirigida a esos operadores, pero rechaza disposiciones que perjudiquen a los pequeños propietarios. La protesta se ha extendido además a Barcelona, donde manifestantes cortaron este lunes la avenida Meridiana.
Fuente: Euronews.
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